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En el México prehispánico no había corrupción, ésta llegó con los invasores: AMLO

Al afirmar que el principal problema del país es la corrupción, para el presidente Andrés Manuel López Obrador esta práctica llegó con los invasores de México, porque estos actos no se daban en el periodo prehispánico; y en los últimos años “es un fenómeno que se da arriba”.

 

“Para que quede más claro, aunque se genere polémica, porque siempre digo lo que pienso: en el México prehispánico no había corrupción, la corrupción llegó con los invasores. La primera fiebre del oro, ahí están los libros del ‘Chilam Balam’ hablando de la codicia de los invasores europeos”, indicó.

 

México ha resistido, aseguró, “porque en sus raíces profundas existen esos antecedentes de honestidad en el pueblo, son virtudes que se han mantenido con el paso del tiempo, que se heredan de generación en generación. Y a pesar de que esta mancha negra ha querido extenderse y eclipsar todo, no ha podido”.

Estos mensajes que envía a los jóvenes son para no permitir la corrupción, ni aceptar a los corruptos que son quienes, ha señalado, llevaron a México a situaciones de pobreza y violencia.

 

“Así como dicen o se usaba más antes de que ‘¡qué audaz!, ¡qué vivo era!’, el que de la noche a la mañana se enriquecía, y hasta algunos llegaban a decirle a los hijos: ‘Estudia para que cuando seas grande seas como don fulano, un reverendo ladrón’, así hay que señalar al corrupto, estigmatizar al corrupto, que les dé vergüenza, que les dé pena, que no se les aplauda”, dijo.

 

López Obrador criticó a quienes al llegar a cargos públicos cambian su estilo de vida, incluso de zona de residencia porque, afirma, son sus aspiraciones, dado que buscaban que la corrupción se convirtiera en algo natural, “se llegó a decir que la corrupción era parte de la cultura del pueblo de México, ofendiendo a los mexicanos, porque la mayor riqueza, siempre lo he dicho, de México es la honestidad de su pueblo”.

“Ya muchos habían caído en la enajenación de que se podía triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole. ‘El fin justifica los medios’, ‘yo quiero tener mi departamento en la calle de Rubén Darío, mi casa de campo en Valle de Bravo, mi departamento en Miami y qué me va a importar la moral si, como decía Gonzalo Santos, ‘el Alazán Tostado’, un personaje de la política de antes, la moral es un árbol que da moras y que sirve para nada. Entonces, nada de corrupción, cero corrupción”, señaló.

 

 

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