CIUDADSOCIEDAD Y JUSTICIA

‘Esclavos de Toño’, denuncian abuso laboral en restaurante ‘Casa de Toño’

En redes sociales, se volvieron virales diversos videos en los que usuarios identificados como exempleados de “Casa de Toño” denuncian abusos laborales que presuntamente comete la cadena de restaurantes con sus trabajadores.

 

Uno de los casos que más revuelo ha causado es el de un joven que se queja de extenuantes jornadas laborales, así como de que lo obligaron a coser los bolsillos de su ropa para evitar robos.

 

“Las jornadas laborales son de 12 horas, no tienes descanso, tienes una pequeña hora de comida, pero ni siquiera es una hora. Te sientan a comer y en el momento que no ven nada en tu plato te levantan a seguir trabajando, nada de descansar”, dice en el video que ya suma 11 millones de vistas en TikTok.

 

También comenta que los empleados deben llevar su propia comida y que- a diferencia de algunos restaurantes que ofrecen la comida a sus empleados sin costo- “Casa de Toño” cobra los alimentos a sus trabajadores a través de una tarjeta de nómina.

 

Además, reportó que a los trabajadores les cobran todo- desde el uniforme, hasta las plumas y papel para las comandas en las cuales tomas las órdenes.

No debería llamarse Casa de Toño, debería llamarse Esclavos de Toño porque eso es lo que tienen, no tienen empleados”, concluye su video el exempleado.

 

Uno de los detalles que causó revuelo, fue que las bolsas del pantalón, el mandil o lo que se que lleve para trabajar tienen que estar cocidas para no meter dinero y “no robarte las propinas”. Además, el exempleado afirma que los trabajadores tienen que pagar el uniforme.

 

Este último detalle también fue compartido por una extrabajadora, quien a través de un video se sumó a las denuncias en contra de la cadena.

 

“No tienes derecho a enfermarte“, expuso la usuaria identificada como @yurikoncha en TikTok. Contó que un día le dio un cuadro grave de gastroenteritis  por lo que un médico de un consultorio local le recetó cuatro días de descanso.

 

Sin embargo, sus jefes de “Casa de Toño” le exigieron regresar al trabajo, ya que consideraron que la receta médica del consultorio privado no era un justificante para pedir su incapacidad.

 

Por lo anterior, narra, tuvo que asistir al Instituto Mexicano Del Seguro Social (IMSS) para pedir su falta justificada y, finalmente, le dieron ocho días de descanso.

 

Pero, cuenta la mujer, los cuatro días iniciales no fueron tomados como justificados, a pesar de su enfermedad, y ella fue sancionada con el descuento de un mes de propinas. “Y me iban a quitar el 20% de mi sueldo durante ese mes”, señala.

 

Finalmente, tras este episodio, la mujer renunció. “Ningún dinero vale más que tu vida. Mi vida se estaba poniendo en riesgo”, concluye.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *