Sicarios toma un ayuntamiento de Guerrero y asesina al alcalde y a otras 18 personas

En un pequeño pueblo de Guerrero se han concentrado este miércoles los peores males de México. Un grupo de hombres armados irrumpió por la tarde en el palacio municipal de San Miguel Totolapan y asesinó a tiros a alcalde y al menos a otras 18 personas más, entre ellos varios policías. Según los medios locales, también fue atacada la vivienda del regidor, Conrado Mendoza (PRD), y se registraron bloqueos en distintos puntos del pueblo. Los heridos ascienden al menos a 20 según las mismas fuentes. El poder incontenible de las mafias del narcotráfico una vez más representado en uno de los rincones más pobres y olvidados del país.

 

La acción ha sido reivindicada en las redes sociales por una de las mafias de la zona de Tierra Caliente, uno de los territorios rojos de México. Entre las víctimas está el padre del actual alcalde, también político local, y varios policías que trataron de repeler la ofensiva. Fotos que circulan por las redes sociales muestran la fachada del palacio municipal tapizada con decenas de perforaciones de bala tras el suceso. Las imágenes también muestras varios cadáveres en las calles aledañas al edificio gubernamental.

 

No es la primera vez que el edificio del ayuntamiento es atacado, según los medios locales. En al menos otras tres ocasiones durante los últimos años, esa fachada ha recibido desde balazos a granadas. San Miguel Totolapan, de apenas 20.000 habitantes, se encuentra en plena Tierra Caliente, un cruce de caminos entre los estados de Michoacán, Guerrero y Estado de México. La zona es desde hace años un bastión de las mafias del crimen organizado, territorio de producción y ruta de paso para el comercio de droga por el corredor del Pacífico.

 

Desde el cultivo de amapola, a la proliferación de los laboratorios clandestinos de drogas sintéticas como la metanfetamina o el fentanilo, las redes del narcotráfico se disputan desde más de una década esta zona del país. El grupo que ha reivindicado el ataque es conocido como Los Tequileros, una escisión de La Familia Michoacana, la poderosa organización que dominó la zona durante los peores años de la llamada guerra contra el narco -iniciada en 2006- y hoy en declive.

 

En Tierra Caliente se encuentra también el bastión del Cartel Jalisco Nueva Generación, la mafia más pujante del país, y la tierra natal de su líder, El Mencho, uno de los criminales más buscados por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Se trata del pueblo de Aguililla, en el Estado de Michoacán, que durante meses ha funcionada prácticamente como una zona liberada de la autoridad del Estado, donde los criminales hacían y deshacían ante la mirada del Ejército, desplegado en los márgenes del pueblo. Un ejemplo de la política de contención implantada por el gobierno de López Obrador, que en todo caso ha acelerado el paso durante los últimos meses con una mayor intervención en la zona.

 

Durante las elecciones del año pasado, varios candidatos locales de este territorio, incluido el pueblo de Guerrero donde se ha producido el ataque de este miércoles, tuvieron literalmente que pedir permiso a las bandas locales para poder hacer campaña. Muchos de ellos, renunciaron por las amenazas de las mafias. La gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado, ha lamentado la agresión contra los funcionarios municipales. “He solicitado a la Fiscalía agilizar las investigaciones y esclarecer los hechos”, ha escrito Salgado en sus redes sociales.

 

 

 

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