¿Se mantendrá sin cambios la tasa de interés de Banxico?

CIUDAD DE MÉXICO 10 DE MAYO DE 2021.- Esta semana será fundamental para conocer la nueva naturaleza de la Junta de Gobierno del Banco de México pues, dado el comportamiento de los precios, se tendrá que decidir entre mantener la tasa de política monetaria sin cambios, mandando así una señal restrictiva, o reducir la tasa, lo que dejaría ver una posición mucho más contracíclica, con un ciclo de bajada de tasas que aún no ha terminado. Los mercados creen que se mantendrá la prudencia monetaria y que, inclusive, es muy probable que tenga lugar un incremento de 25 puntos base en diciembre, con la tasa objetivo cerrando el año en 4.25%.

Por ahora, los mercados esperan que se mantengan la tasa de referencia sin cambios en 4%. En general, se considera que Banxico mantendrá una posición restrictiva por tres razones. La primera y más importante es que la inflación anual a tasa anual se ubica en 6.1%, lo que la deja muy por encima de la meta del banco central. La segunda razón, muy relacionada con la anterior, es el alza en las expectativas de la inflación en el corto plazo. Finalmente, se espera una mejora en el crecimiento económico derivado del incremento de una demanda externa mucho más dinámica, a pesar de que la demanda interna permanece débil. 

En el ámbito de crecimiento de la producción, se tiene un pronóstico positivo para todo el año que lo ubica en una banda de entre el 5.3% el 5.9%, anticipando una aceleración secuencial desde el segundo trimestre. La razón de este comportamiento se debe más a factores externos que a domésticos, entre ellos el ritmo de vacunación en EU junto con sus programas de estímulo fiscal. 

En general se piensa que el ciclo de bajas de la tasa de política monetaria se está agotando debido a fenómenos que no son meramente temporales, tal y como lo considera Gerardo Esquivel. Una de las razones para apoyar esta idea es que la inflación está impulsada por el alza de precios en los energéticos, además de nuevos máximos en precios de materias primas. Entre éstas se pueden encontrar el cobre, aluminio, hierro, madera y bienes agrícolas (como el azúcar, maíz, y otros granos). Lo anterior sugiere riesgos y presiones en los costos a los precios del consumidor.

El subgobernador Jonathan Heath también cuestionó la idea de que el alza en los precios fuera temporal, pues en su opinión en el balance de riesgos está inclinado al alza. Como parte de las causas, mencionó la volatilidad financiera, el incremento en los precios de materias primas, y algunos factores que incrementan la incertidumbre doméstica. Entre estos se puede encontrar el incremento al salario mínimo, las elecciones, y las revisiones al alza en las expectativas de inflación. 

En el mismo tenor, la subgobernadora Irene Espinosa también consideró que existen diversos riesgos que generan presión al alza en los precios. El primero es una mayor inflación en el componente subyacente. La segunda razón es que, en su opinión, la economía tendrá mayores presiones inflacionarias durante el segundo semestre del 2021. Como tercer elemento se tiene la mayor volatilidad nominal en las variables macroeconómicas de las economías emergentes, entre ellas el peso mexicano.  Finalmente, las mayores expectativas de inflación a nivel global.

Como un aspecto positivo que además da razones adicionales para pensar que el banco central adoptará un tono más restrictivo es que Moody’s recientemente reafirmó la calificación crediticia soberana así como también de Pemex, por lo que el riesgo de reducciones en el corto plazo por alguna de las principales agencias ha disminuido. Otra razón es que las presiones sobre el tipo de cambio han disminuido desde marzo, con un dólar que se debilita. 

Todo lo anterior se ha dado en el contexto de una estabilización de las tasas de largo plazo de los bonos del Tesoro estadounidense, mientras que las tenencias de bonos gubernamentales por parte de extranjeros han caído en México desde el inicio de la pandemia el año pasado. Esto es importante y no cabe duda de que debe ser visto como un factor adicional para favorecer la prudencia en las decisiones de política monetaria. 

El jueves de esta semana la Junta de Gobierno del Banco de México se reunirá para decidir la tasa de política monetaria. Los mercados esperan que se mantenga sin cambios para quedar en 4 por ciento. Las razones son el hecho de que la inflación se ha acelerado, que las expectativas de corto plazo también van al alza y que se espera una mejora en la producción.

Y es que la presión inflacionaria ha sido muy clara con una evidente tendencia al alza. La razón de este incremento en los precios obedece tanto a factores externos, como el alza en el precio de los energéticos y de las materias primas, como a internos, como el incremento de la incertidumbre en el panorama económico y político nacional.

Por: Ismael Valverde-Ambriz 

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