Profesora jubilada recuerda cuando recibio su primer libro de texto en el Saucito SLP

Ciudad de México 13 de febrero.- María del Carmen Alicia Rivera García, originaria de El Saucito, precisamente donde se llevó a cabo tan importante evento. En la actualidad, maestra jubilada

El hecho de estar aquí primeramente es el deseo de compartir la emoción, esta emoción que yo viví precisamente en esta entrega de libros de texto gratuitos en El Saucito, una comunidad chica, en la actualidad con una gran esencia histórica, que los libros de texto es la historia de México.

Mi Saucito, en donde huele a flor en el mes de noviembre y en el mes de mayo, y en el mes de marzo se cubre de mil colores, esa es mi tierra. Un gusto recibir precisamente el sueño de la educación: un libro de texto gratuito, el afán de ayudar a tantos y tantos niños.

Y cómo no estar orgullosa, si me tocó precisamente vivir la vivencia más grande que todo niño desea. Feliz de tener en mis manos el primer libro de texto gratuito en la escuela primaria Cuauhtémoc de la fracción de El Saucito.

Me siento orgullosa, me siento contenta de haber tocado, de haber hojeado cada una de sus páginas, el primer material gratuito impreso que el país daba a los niños. En este libro aprendí a leer, aprendí a escribir, a sumar.

Qué gran experiencia me dejaron estos libros, que precisamente me motivaron a seguir adelante. Qué experiencia me dejaron estos libros que me llenaron de entusiasmo, un entusiasmo de hacer lo que siempre me ha gustado, lo que siempre he deseado: el hábito de leer.

De ahí nació mi inquietud, una inquietud muy grande, un sueño de servir y de enseñar a tantos y tantos niños que recibí en mis manos, acción que realicé por muchos años y escogí la profesión más hermosa: la docencia.

Recuerdo aún mis primeros garabatos de letra cursiva y de la letra en molde, dos procesos estampados en estos libros, en estos primeros libros recibidos en esta escuela Cuauhtémoc.

A mí me gustan mis libros. Cómo no quererlos, si me enamora, me emociono al ver sus dibujos, ilustraciones, esa portada tan hermosa de estos libros, los colores que tiene para mí son algo maravilloso. Considero que estos libros son un regalo, el regalo más grande del pueblo para el pueblo que ahora los vemos de manera muy natural, porque han tenido transformación, pero no faltan en las aulas, los niños los reciben.

Mi gratitud a dos grandes personas, a dos incansables luchadores de la educación de México, a dos hombres que les brindo mi estimación, mi admiración y mi respeto: a don Adolfo López Mateos y al señor Jaime Torres Bodet.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *