Masaryk, en renta y sin clientes

CIUDAD DE MÉXICO 10 de agosto.- Masaryk, en Polanco, está ubicada en el lugar 13 del ranking de Cushman & Wakefield de las calles más caras del continente y en el 37 del ranking mundial.

Esta, una de las zonas comerciales más exclusivas del mundo, ha vivido épocas de esplendor durante 30 años, pero actualmente decenas de boutiques y tiendas se encuentran cerradas y los locales comerciales vacíos no se han podido rentar. Incluso en algunos casos han reducido considerablemente el precio de renta.

Los factores que explican esta situación son el cambio en los hábitos de consumo y aumento de las compras de artículos de lujo por internet, la incertidumbre entre las grandes marcas desde el año pasado sobre el desempeño de la economía mexicana y la gota que derramó el vaso es la pandemia por covid-19.

Antes de la emergencia sanitaria, la renta por metro cuadrado estaba entre 100 y 120 dólares, y aunque algunos locales la redujeron a 80 dólares por metro cuadrado, no han conseguido clientes.

En los años noventa y a principios de los 2000 hubo un boom de pequeñas boutiques locales en Masaryk; de 2005 en adelante llegaron grandes marcas internacionales dispuestas a pagar rentas exorbitantes, lo que subió el precio de renta por metro cuadrado, pero ese ciclo se está agotando.

El Masaryk de los años noventa era de rentas no tan caras, de negocios más locales, en la glorieta de Arquímedes estaba la tortería que lleva allí toda la vida, más adelante el restaurante Klein’s (que sigue allí) y al lado una boutique de ropa para niños muy fina que abrió una familia de la zona.

Pero muchos negocios de ese estilo ya cerraron. En el Masaryk de ahora predominan las grandes tiendas: Gucci, Louis Vouitton y Tane, señaló el arquitecto Horacio Urbano, socio fundador y presidente de Centro Urbano, de investigación sobre vivienda y financiamiento inmobiliario.

Hay rentas muy caras y no todo mundo tiene capacidad de tener una Flagship Store (tienda insignia), no todo mundo es una marca exclusiva de relojes; Masaryk es poco taquillero, son más taquilleros los centros comerciales y obviamente los centros comerciales están pasando por muchísimos problemas y estuvieron cerrados durante la pandemia.

Por ejemplo, quien quiera una bolsa Gucci, pues puede ir a Palacio de Hierro y comprarla, la marca no tiene que gastarse 30 o 40 mil dólares de renta en un local en Masaryk; aunque nunca ha sido por la venta, esas empresas han estado en Masaryk para tener presencia de marca, más que como estrategia de venta.

Otro elemento que explica la situación en Masaryk, es el incremento de las ventas en línea de productos de lujo: “hay muchas plataformas hoy en día que también ofrecen todos los accesorios premium: zapatos de marca, accesorios de marca; si no te gustan, los regresas, no tienes que ir para allá”, añadió Agmon.

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