La pandemia causa terror en la industria automotriz

El impacto que ha tenido sobre la industria automotriz la pandemia, que alcanza ya a más de 20 millones de personas infectadas, ha sido masivo. Los efectos se traducen en una disminución global en las ventas. una estimación de IHS Markit, una agencia internacional de información, pronostica una caída de 22 puntos porcentuales en las ventas mundiales de vehículos ligeros, en comparación año a año. 

El gran encierro ha provocado el apagón generalizado en muchos sectores de la economía y, en particular, muchas fábricas de automotores se han visto obligadas a cerrar de manera temporal. Aunado a una fuerte caída en la demanda por parte de los consumidores; la gente prefiere no visitar a los concesionarios automotores y, a la par, prefieren destinar sus recursos a los desafíos financieros derivados de la actual pandemia; lo cual deprime aún más la posible recuperación en la compra de vehículos. 

En el mismo estudio, IHS Markit estima un desplome en las ventas mundiales de vehículos de 90 millones a solo 70 millones de unidades en todo el 2020. De este modo, con esta coyuntura, los analistas esperan un colapso del 24 por ciento en las ventas de vehículos en los Estados Unidos, principal destino de las exportaciones automotoras de nuestro país, las cuales ya tuvieron un retroceso sin precedentes de 95.0%, en mayo de este año en comparativa anual, según datos del INEGI. 

Con la paralización en la demanda de los consumidores, la oferta también disminuyó, como se ha visto en la producción de la industria en México, cuyo comportamiento actual tocó fondo en abril con un desplome de 98.7%, con respecto al mismo periodo del año anterior.  

La dinámica del sector en nuestro país, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, muestra una recuperación en julio, con respecto a lo visto en abril-mayo, ya considerado el punto más álgido de la crisis, con una caída en las exportaciones de 5.4%, una mejora en términos relativos. A la par, las ventas han mejorado luego de su desplome de 64.5% en abril, ahora solo retrocedieron un 31.2%, en comparación anual. 

Del lado de la oferta hemos visto la mayor disminución en abril, mes en el que prácticamente no se produjeron vehículos en nuestro país, un hito en la historia de la industria. Pese a lo anterior, al mes de julio la producción presenta un tenue crecimiento en comparativa anual, con un avance de 0.65%, lo cual refleja que la adaptación por la que ha tenido que transitar la industria hacia la nueva normalidad ha sido fructífera. 

No obstante, nada está escrito; por ejemplo, muchos esperaban que con la planificación central del gobierno chino, se absorbiera mejor el impacto económico. Sin embargo, la industria automotriz en China ha experimentado grandes pérdidas, considerando que dicho país suministra muchas de las piezas de los vehículos en todo el mundo, con un valor estimado en 34 mil millones de dólares aproximadamente.

China ha sufrido los primeros tres meses del presente año, las primeras etapas de la COVID- 19. Luego de haber detenido la expansión del virus, comenzó la recuperación. Sin embargo, los expertos aún pronostican una caída de 15.5% en las ventas de vehículos en china, en 2020. 

En este tiempo, las compañías del sector automotor han tenido que reconfigurar los suministros de vehículos debido a las condiciones existentes, así como establecer una nueva forma de acercarse a los clientes para concretar la compra. Como otras industrias, el sector automotriz ha comenzado a incursionar de mayor forma en el comercio electrónico, lo cual ha incrementado el empuje de las compañías tecnológicas en estos tiempos.

Este nuevo paradigma llegó para quedarse como un efecto permanente en el sector. Lo cual, nos lleva a vaticinar una menor caída y una recuperación en la industria en la segunda mitad del año, es decir, una secuencia de menores caídas con incrementos exiguos en algún punto.

La crisis por la que atravesamos tiene todavía un margen de actuación potencial. Es probable que las cosas se compliquen en el mediano plazo para diversas industrias, entre ellas la automotriz. A su vez, la forma de la recuperación parece estar pasando una transición en los pronósticos de una V pronunciada y marcada, a una en forma de W, en especial para la industria.

No obstante, los analistas comienzan a modificar sus previsiones a medida que se desarrollan nuevos comportamientos entre los consumidores. Debido a la compleja cadena de suministro, el sector automotriz requerirá una nueva configuración geopolítica para recuperarse de manera efectiva, lo que traerá nuevos efectos a los que ya ha dejado esta pandemia. 

La industria automotriz enfrenta un cambio de paradigmas sin parangón con la llegada esta crisis, tanto las ventas como la configuración en las cadenas de suministros han tenido que adaptarse sobre la marcha. Lo anterior ha motivado cambio en la estructuración de las compañías del sector, cambios que han llegado para quedarse.

El comportamiento de la industria automotriz en México, una de las insignias y clave de nuestro mercado exterior, y que tiene un gran peso en las exportaciones e importaciones, muestra que lo peor de la crisis ya pasó. No obstante, la forma exacta de la recuperación aún esta por verse, ya que los efectos de la pandemia no poseen comparativa.

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