Juez suspende la construcción de un tramo del Tren Maya, uno de los proyectos emblemáticos de AMLO

Un juez en México ordenó la suspensión temporal de la construcción de un tramo del proyecto ferroviario Tren Maya por falta de permisos ambientales.

 

El polémico ferrocarril que se está construyendo en la península de Yucatán es una de las obras de infraestructura clave del gobierno presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

 

Grupos ambientalistas denuncian que el proyecto amenaza cavernas de millones de años de antigüedad.

 

El magistrado ordenó que la construcción se suspendiera hasta que se pudieran realizar estudios sobre el impacto ambiental del proyecto.

 

Espeleólogos unieron sus fuerzas con ambientalistas para llevar el caso a los tribunales el mes pasado.

 

Plantearon que un cambio en la ruta del tren que unía a los centros turísticos de Cancún y Tulum, conocida como el tramo 5, dañaría la selva que debe atravesar y la red de cavernas en el subsuelo.

 

El juez Adrián Novelo decretó que la construcción de este tramo de 120 km debía suspenderse porque la continuidad de las obras implica la tala de árboles, la destrucción de la flora y especies nativas, y la perforación del suelo.

 

Los ambientalistas y espeleólogos habían advertido que la construcción del tramo dañaría el sistema de cavernas que han sido creadas en un espacio de tiempo de millones de años.

 

Las cavernas y cenotes son el hábitat de murciélagos y peces ciegos, y son uno de lugares donde los jaguares consiguen agua.

 

El juez Novelo coincidió con los activistas en que “la continuidad en la construcción de la obra conlleva una alta probabilidad de modificar el ecosistema”.

 

El próximo viernes 22 de abril se determinará en una audiencia si se concede o no la suspensión definitiva.

 

El duro golpe para AMLO que supone el fracaso en la aprobación de su reforma eléctricaProyecto polémico

 

El Tren Maya, de un costo de US$9.800 millones, es un proyecto ferroviario de 1.500 kilómetros que planea conectar los estados surorientales de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

 

El proyecto fue polémico desde el principio. El presidente López Obrador sostiene que ofrecerá un modo de transporte respetuoso con el medio ambiente tanto para lugareños como para los turistas, y que será un motor de desarrollo y empleo en una región subdesarrollada.

 

Pero los críticos del megaproyecto arguyen que se ha realizado apresuradamente, sin planeación y pasando por alto las preocupaciones ambientales.

 

AMLO desestimó las advertencias de los activistas tachándolos de “pseudoambientalistas” y cuestionando sus motivos para oponerse al proyecto.

 

A pesar de las demoras y las protestas, el presidente insiste en que el proyecto será inaugurado en diciembre de 2023.

 

 

 

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