José Woldenberg: Desde el gobierno se quieren “destruir” las leyes electorales

José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE), antecesor del Instituto Nacional Electoral (INE), llamó a frenar la reforma electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador, bajo el argumento de que la propuesta implicaría “destruir” las leyes e instituciones que México ha construido y funcionan.

En un mitin en el Monumento a la Revolución, con el que terminó la marcha convocada en defensa del INE, Woldenberg respaldó las normas existentes.

 

“Buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno”, dijo, y expuso que desde la última reforma electoral, vigente desde 2014, se han renovado miles de cargos públicos federales y locales a través de procesos en mayor medida pacíficos en los que han participado órganos electorales nacionales y estatales.

 

“Les pregunto: ¿es deseable, posible, concentrar, centralizar y administrar ese universo político en una sola institución? Por eso, México no debe desechar sin contemplaciones el entramado federalista en materia electoral sin perder en eficacia y confianza”, insistió.

 

Woldenberg, quien presidió el IFE en el 2000, cuando México tuvo su primera alternancia política en el gobierno federal después de 70 años de presidentes del PRI, se manifestó de esa forma en contra de una de las principales propuestas de la reforma de López Obrador.

El actual mandatario plantea que el INE sea sustituido por un Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) y que desaparezcan los institutos electorales locales.

 

Otras propuestas de López Obrador son reducir el número de consejeros y que tanto estos como los magistrados electorales sean elegidos por voto directo de la ciudadanía, un cambio que especialistas consideran problemático y que aumentaría la influencia del propio gobierno dentro del árbitro en elecciones.

 

Frente a esto, Woldenberg aseguró que la reforma electoral no debe partir solamente de lo que quiera el presidente, sino que debe construirse mediante consensos, como ha ocurrido con las anteriores reformas en este terreno.

 

“México no merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad por más relevante que sea. Hay importantes lecciones en el pasado”, dijo.

 

Woldenberg fue el único orador del mitin. Los organizadores de este acto y de la marcha fueron activistas, empresarios y políticos de oposición que llamaron a la ciudadanía a estar pendientes de la discusión del tema en el Congreso, pronunciarse en contra e incluso volver a marchar si es necesario.

 

Al implicar cambios a la Constitución, la reforma electoral requiere mayoría calificada, es decir, dos terceras partes de los votos de diputados y senadores.

 

Morena, el partido de López Obrador, por sí solo no tiene los votos suficientes, por lo que necesita de cuando menos una parte de sus opositores.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.