En nombre de Dios

La historia es terca, cíclica pero poco aleccionadora para las mentes de supuesta estructura revolucionaria y justiciera, éstas que se disciplinan con banderías que responden a sus intereses no satisfechos en los espacios que los encumbraron.

Trepadores, chapulines, oportunistas, faltos de convicciones y sujetos a los apetitos cortoplacistas de poder que doblan la cerviz frente al líder o la lideresa, aunque éstos, como se observa al paso de casi dos años de poder de pronto se hastiaron de parecer tolerantes y demócratas y se sorprenden de ver manifestaciones de suyo disímbolas como la que transita con el cartel en ristre y el grito de enojo que no insulta al ciudadano y menos vandaliza, frente a la que golpea, veja e incluso intenta quemar a mujeres policía.

¡Ay, qué horror!, exclama la doctora Claudia Sheinbaum y pregunta si con actos de agresión y vandalismo se protesta; y se asume feminista pero, horrorizada, desacredita a esas jóvenes encapuchadas que madrean a mujeres policía.

¡Vaya! ¿Dónde ha estado la jefa de Gobierno de la Ciudad de México desde 2012 cuando aparecieron anarcos y fundamentalistas incluso custodiados por “indicadores” a sueldo de la administración capitalina, como se observó el 17 de agosto del año pasado cuando un cavernícola golpeó cobardemente a un colega del canal ADN 40 luego de que el “indicador” le dio el visto bueno?

¿Sheinbaum gobierna a la capital del país?

Ha sido recurrente ese despliegue de violencia escenificada por grupos de hombres y mujeres, jóvenes en su mayoría que nutren a la leva maiceada en colonias populares de la periferia del Valle de México, que se infiltran en marchas y roban, vejan, golpean y zarandean y bañan con bombas molotov a policías antimotines, aunque la doctora Sheinbaum ordenó su desaparición porque, ¡válgame Dios!, atentaban contra los derechos humanos. Esa fue una medida revanchista y populista para ganar adeptos entre jóvenes. ¿O no?

¿Por qué hasta ahora? ¿Por qué acusar a una ejecutiva GINgroup de financiar la toma de las instalaciones de la CNDH en el Centro Histórico y acusarla de usar un automóvil último modelo, como si eso fuera delito? Ella no lo negó pero los “periodistas” orgánicos la trataron como delincuente. Ahora resulta que es delito apoyar a organizaciones sociales, sean éstas feministas o de defensoras de derechos humanos. ¿Andrés Manuel y Claudia feministas?  

No cabe duda que, como refiere mi amigo Roberto Vizcaíno, al licenciado López Obrador y a la señora Sheinbaum Pardo, les arrebataron banderas y espacios. Por eso la impronta, por eso la reacción de ordenar una medida anticonstitucional y clasista de detener, incluso arrebatándoles casas de campaña, a integrantes de FRENAAA y evitarles el libre tránsito porque, adujo doña Claudia, fue para evitar la propagación del Covid. ¡Ajá!

Y luego enviarles a provocadores, incluso a sedicentes “periodistas” para descalificar a un movimiento que marcha en nombre de Dios y contra el avance del comunismo, aunque suene anacrónico, como anacrónico es el discurso que invoca a la lucha de clases sociales y marca la división entre pobres y ricos, pueblo bueno y pueblo malo, conservadores y liberales, juaristas y porfiristas.

Porque, además, se burlaron de ellos por rezar en plena calle y los acusan de estar fuera de lugar, lerdos que no saben que el comunismo se fue con la caída del Muro de Berlín, aunque son víctimas de lo que injurian y alguien debe decirles que la doctrina comunista no ha muerto y junto con el socialismo son divisa de ambiciosos populistas que se encumbran en nombre de la defensa de los pobres y los dejan ser pobres regalándoles dinero como satisfactor nunca promotor hacia mejores estadios de vida.

¿Para qué quieres otro pantalón? ¿Para qué quieres títulos y estudiar en el extranjero? La promoción del mexicano mediocre y conformista.

Por eso, en el Canal Once de pronto se desató ese mecanismo propagandista para desacreditar a los integrantes de FRENAAA y su cabeza visible Gilberto Lozano. Y se observa al respetable y respetado Bernardo Barranco prestar el espacio de “Sacro y Profano” para que Julio Hernández (a) “Astillero” se desenvuelva cual experto en asuntos de política-religión y le busque –como recordó Roberto Fuentes Vivar la frase de Salvador González Pérez—“chichis a las víboras” con calificativos como “organismo fachada” o de “utilería”.

Pero Barranco y la doctora Ángela Renée de la Torre Castellanos, investigadora del CIESAS, advirtieron algo más que las sesudas convicciones de Hernández (a) “Astillero”: el riesgo de restar importancia a un movimiento como el encabezado por Gilberto Lozano, que no oculta sus fundamentos ideológicos y, aunque dudaron que el alto clero católico mexicano esté atrás de esta movilización social que demanda la renuncia de Andrés Manuel López Obrador, no desoyeron su influencia en un sector que ha sido dejado de lado por Andrés Manuel que privilegia a cristianos y evangélicos.

Y es que, incluso, el licenciado presidente no ha desmentido su pertenencia a la masonería mexicana; por eso su terca identidad juarista.

¿Sabrá el historiador Andrés Manuel López Obrador quien fue Salvador Abascal Infante y su alta influencia como fundador de la Unión Nacional Sinarquista?

¿Sabrá que por ser opositor al sistema del entonces naciente PRM de Lázaro Cárdenas y refundado como PRI por Manuel Ávila Camacho, fue prácticamente llevado al destierro en atención a su idea de fundar una Ciudad de Dios?

La guerra Cristera había concluido pero la grey católica estaba viva y, organizada en la UNS, no daba tregua al gobierno, primero de Lázaro Cárdenas y luego de Ávila Camacho, con la experiencia inmediata de la guerra en nombre de Dios, el poblano Ávila Camacho aceptó la petición de tierras que le hizo Salvador Abascal Infante, quien se había convertido en un incómodo integrante del mando sinarquista.

Abascal Infante nació en 1910 y falleció el 30 de marzo del año 2000, con su esposa Guadalupe Carranza procreó a once hijos, uno de ellos, el hoy desaparecido Carlos María Abascal Carranza, fue secretario de Gobernación y su hermano Salvador diputado federal.

¿Por qué el nombre de Carlos María? Porque fue en honor, justamente, de la comunidad o colonia “Santa María Auxiliadora” fundada por su padre en una zona distante 320 kilómetros de La Paz, del entonces territorio de Baja California Sur, gobernado por el amigo y compadre de Lázaro Cárdenas, el general michoacano Francisco J. Múgica Velázquez.

La aventura duró del 29 de diciembre de 1941 a marzo de 1944 cuando el gobierno federal, con apoyo del gobierno del entonces territorio y de la dirigencia de la Unión Nacional Sinarquista se urgió a Salvador Abascal Infante a abandonar la colonia, junto con su esposa y un puñado de sobrevivientes en aquellas tierras áridas, so pena de ser ex comulgado.

Así se jugó la batalla político religiosa, en nombre de la fundación de la Civitate Dei (Ciudad de Dios) en territorio bajacaliforniano. Así se desactivó la rebeldía de un hombre que enfrentó al sistema azuzado por Lázaro Cárdenas, aunque éste supo jugar sus cartas y visitó en algún momento aquel experimento de un credo con el que no comulgaba.

La colonia “Santa María Auxiliadora” no se perdió en el desierto, dio pie al hoy Valle de Santo Domingo, donde incluso se erige una estatua en homenaje a Salvador Abascal Infante.

¿Minimizar a los mochos, católicos que rezan en la calle? ¿Por qué el señorpresidente insulta a un grupo de ciudadanos que aún luchan contra el comunismo? Es un gobierno sectario, sin duda alguna, inexperto y rencoroso, falto de voluntad política que se adueñó del poder.

¿Sabe usted qué opinaba Abascal Infante del general Lázaro Cárdenas? Una muestra contenida en el ensayo “Entre la histeria anticomunista y el rencor antiyanqui: Salvador Abascal y los escenarios de la Guerra Fría en México”, de la autoría de Francisco Alejandro García Naranjo, publicado en 2005 en la Revista Historia y MEMORIA de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. A saber:

“Para Abascal, sencillamente, el presidente Cárdenas era representante del “comunismo internacional”, refiere García Naranjo y acota:

“Esa es la sentencia que cruza los dos libros que escribiera sobre Cárdenas. En un recorrido por la personalidad de los hombres de la revolución, como Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abascal se expresa así de Cárdenas: […] el caso de Lázaro Cárdenas confirma la regla, pues siendo por naturaleza falso y tortuoso […] y siendo también inteligente, en realidad fue torpe, por lo cual será un instrumento de inteligencias más lúcidas: sobre todo de [el embajador norteamericano] Daniels y de [el Presidente norteamericano] Roosevelt. En cuanto a su posición personal, sabrá encumbrarse como un semidiós de la Revolución; pero en cuanto a su tarea nacional, que deseaba fuera en beneficio material de obreros y campesinos, sólo será “el ciclón” ciego y desatado que no sabrá más que destruir. Sus panegiristas tienen que confesar sus tremendos fracasos en materia social, sin un solo acierto, en exclusivo beneficio, aclaro yo, de los EU, que nos quieren apóstatas y en la miseria. Su socialismo no ha sido ni podía ser sino para la mayor ruina material y moral de los de abajo y provecho de la Revolución Mundial, cuyo cerebro no está en Rusia sino en los EU, nuestros peores enemigos. Creyendo él ser anti-imperialista, siendo realmente comunista pro-soviético –aunque esto nunca quiso confesarlo- ¡resultó ser un dócil robot del imperialismo yanqui!” Fin de la cita.

¿FRENAAA un grupúsculo de la ultraderecha? ¿Ahora sí preocupan las y los anarquistas que roban, vejan, vandalizan y evidencian a un gobierno federal con eco en el local que se pasmó y le han arrebatado banderas? ¿Por qué se atora la federalización que despenaliza a la práctica del aborto y se culpa al PAN cuando los diputados de Morena se santiguan? Los pobres votan y todos, todos, tienen religión. ¿En nombre de Dios? Digo.

sanchezlimon@gmail.com

www.entresemana.mx

@msanchezlimon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *