En los días más difíciles de la pandemia mundial es tiempo de solidaridad con los trabajadores

José Vilchis Guerrero
Es tiempo de solidaridad y quizá más que nunca es importante reconocer que la lucha de muchos trabajadores y trabajadoras que anteriormente no gozaban de ningún tipo de derecho, hoy, a pesar de las circunstancias, nuestras leyes prevén que no es correcto abandonar a su suerte a miles de personas que entregan parte de su vida a empresas y negocios.
“Aunque también las mismas circunstancias que atravesamos nos muestran cómo una gran parte de la población lidia con los efectos de más de 30 años de una política neoliberal que llevaron a miles, millones de mexicanos a vivir al día sin capacidad de ahorro y sin seguridad social”, expresó Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo y Previsión Social.
Durante una celebración del Día del Trabajo en condiciones atípicas en las que no hubo, por supuesto, congregaciones en plazas públicas ni marchas por Paseo de la Reforma, porque la mayoría de los trabajadores se mantienen en sus casas porque se inicia la fase crítica de la pandemia mundial en México, expresó:
“En el proyecto de transformación del país que llevamos a cabo, el trabajo dejó de ser un tema relegado, marginal y ha vuelto a la posición central que nunca debió haber dejado, porque cuando hablamos de trabajo hablamos de personas. El trabajo es el generador de la riqueza, la principal fuente de ingresos de las familias mexicanas, la actividad que nos confiere identidad y mediante la cual desarrollamos una vocación”.
Alcalde Luján expresó que este Primero de Mayo es una oportunidad para hacer un recuento de los logros hasta aquí alcanzados, pero también como un recordatorio de lo mucho que tenemos por recorrer hasta lograr que el trabajo sea una actividad que dignifique y remunere adecuadamente a todas y todos los mexicanos.
En 17 meses de esta administración, dijo, se impulsó una nueva política de salarios mínimos. Este año el salario mínimo pasó de 102 a 123 pesos diarios, mientras que en la zona libre de la frontera norte llegó a los 185 pesos al día; sumado al aumento de 2019, el salario mínimo ha recuperado en dos años 35% del valor perdido durante tres décadas en que imperó una nociva política salarial.
Estos aumentos han puesto en evidencia que la amenaza de la inflación no era otra cosa más que un mito. Las evaluaciones apuntan a que la nueva política de salarios mínimos no ha presentado efectos negativos en los precios de los productos de consumo, pues la inflación anual fue de 3.2 por ciento en marzo; más aún, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, el salario promedio aumentó un ocho por ciento en los últimos dos años.
“La Reforma Laboral es quizá el cambio más importante en los últimos 100 años para el mundo del trabajo, reforma que fue acompañada con la ratificación del convenio 198 de la Organización Internacional del Trabajo sobre sindicación y negociación colectiva, es pasar de los contratos de protección, de la corrupción sindical, a lograr que los sindicatos, las organizaciones gremiales, tengan autonomía e independencia frente a los patrones y también frente al gobierno, que sean fuertes y que cumplan con su función de defensa de los trabajadores, lograr que los sindicatos pasen de un régimen de simulación a uno de verdadera y legítima representación”.

-A un año de la Reforma Laboral, más del 85 por ciento de los sindicatos con registros federales han adecuado sus estatutos para introducir el voto personal, libre, directo y secreto para elegir a sus dirigentes, lo cual es de reconocerse; además, para eliminar los contratos de protección, a la fecha más de 71 mil trabajadores han sido consultados respecto a si están de acuerdo o no con el contenido de sus contratos, concluyó.

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