Después de años de lucha, aficionadas iraníes asisten sin restricciones al futbol

  • Cerca de 4 mil mujeres, ondeando banderas, ingresaron al estadio Azadi para alentar a la selección

Teherán 11 de octubre-. Miles de mujeres iraníes, ondeando banderas y tomándose selfis, asistieron libremente ayer a un partido de fútbol por primera vez en décadas, después de que la FIFA amenazó con suspender al país por las controvertidas restricciones que mantiene en los estadios.

Aficionadas entusiasmadas colocaron la bandera nacional de color verde, blanco y rojo sobre sus hombros y su cabello mientras entraban por una pequeña sección del estadio Azadi de Teherán.

Algunas se pusieron gorros por encima del velo y pintaron sus rostros con los colores de la bandera, con ocasión del partido de clasificación Irán-Camboya para el Mundial de Qatar 2022. Sus sonrisas evidenciaban un día glorioso.

Bajo una fuerte presión de la FIFA, Irán asignó cuatro mil boletos para mujeres en un estadio con capacidad para 80 mil personas y las mantuvo separadas de los hombres y bajo protección de mujeres policías.

El partido, que tuvo un marcador final de 14-0 en favor de Irán, terminó con las asistentes de pie aplaudiendo a los jugadores de la Tim-é melli (equipo nacional en persa), que les devolvieron la ovación.

Estamos tan felices de que finalmente tenemos la oportunidad de ir al estadio. Es una sensación extraordinaria. Al menos para mí, son 22 o 23 años de anhelos y lamentaciones, dijo Zahra Pashaei, enfermera de 29 años que solamente había visto partidos de fútbol por televisión.

Durante casi 40 años –después de la Revolución Islámica en 1979–, Irán prohibió a las mujeres la entrada a los estadios de fútbol y de otros deportes. Los clérigos argumentaban que las mujeres deben ser protegidas del ambiente masculino.

El mes pasado, la FIFA ordenó a Irán permitir el acceso de mujeres a los estadios sin restricciones y en cantidades determinadas por la demanda de localidades.

Esta decisión fue motivada tras la trágica muerte de Sahar Khodayari, aficionada al fútbol que falleció en septiembre pasado luego de prenderse fuego a las puertas de un tribunal por miedo a ser encarcelada durante seis meses por asistir a un partido de fútbol.

Conocida como la Chica de azul por los colores de su equipo, el Esteghlal FC, la mujer de 30 años había sido detenida el año pasado cuando trató de acudir a un estadio vestida de hombre. Su muerte causó una gran conmoción y muchas voces pidieron la suspensión de Irán y el boicot a partidos.

En un comunicado de prensa, la FIFA calificó al acto de ayer como un paso adelante muy positivo.

El organismo añadió que mira ahora más que nunca hacia un futuro donde todas las chicas y mujeres que deseen asistir a partidos de futbol en Irán serán libres de hacerlo.

Según la agencia de noticias AFP, unas cuatro mil 500 mujeres y seis mil hombres asistieron al estadio.

Antes del encuentro, la agencia oficial Irna había indicado que las tres mil 500 plazas para mujeres, el máximo permitido, habían sido vendidas. Sin embargo, cerca de mil de mujeres sin entradas, que acudieron en masa para asistir al partido, acabaron por ser aceptadas en el recinto.

Aunque no se trata de la primera vez que las mujeres asisten a un partido de fútbol en Irán, sí es la primera vez que se les permite comprar entradas. En ocasiones anteriores, las aficionadas fueron cuidadosamente seleccionadas por las autoridades.

Una delegación de la FIFA asistió al partido para asegurarse de que Irán cumplía su promesa de permitir la entrada a las mujeres.

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