Científicos húngaros confirman existencia de nubes de polvo entre la Tierra y la Luna

29 de octubre 2018.-Un equipo de científicos húngaros confirmaron la presencia de dos nubes de polvo que orbitan la Tierra en puntos semiestables a solo 400 mil kilómetros de distancia, casi tan cerca como la Luna.

Las nubes fueron descubiertas aproximadamente medio siglo por el astrónomo Kazimierz Kordylewski entre la Tierra y la luna, sin embargo, debido a la baja intensidad y brillo son extremadamente difíciles de observar.

El nuevo trabajo aparece en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

En un documento a principios de este año, el equipo húngaro, dirigido por Gábor Horváth de la Universidad Eötvös Loránd, modeló las nubes de Kordylewski para evaluar cómo se forman y cómo podrían detectarse.

Para confirmar las teorías, los investigadores utilizaron filtros polarizadores, que transmiten luz con una dirección particular de oscilación, similares a las que se encuentran en algunos tipos de gafas de sol. La luz dispersada o reflejada siempre está más o menos polarizada, dependiendo del ángulo de dispersión o reflexión.

Con un sistema de filtro de polarización lineal conectado a una lente de cámara en el observatorio privado de la investigadora Judit Slíz-Balogh en Hungría (en la localidad de Badacsonytördemic), los científicos expusieron la ubicación supuesta de la nube de Kordylewski en el punto L5.

Las imágenes que obtuvieron muestran la luz polarizada reflejada en el polvo, extendiéndose fuera del campo de visión de la lente de la cámara. El patrón observado coincide con las predicciones hechas por el mismo grupo de investigadores en un artículo anterior y es consistente con las observaciones más tempranas de las nubes hace seis décadas. El grupo de Horváth pudo descartar artefactos ópticos y otros efectos, lo que significa que, si están equivocados, confirma la presencia de la nube de polvo.

 

Dada su estabilidad, los puntos L4 y L5 son vistos como sitios potenciales para sondas espaciales en órbita, y como estaciones de transferencia para misiones que explorarán el Sistema Solar. También hay propuestas para almacenar contaminantes en los dos puntos. Las investigaciones futuras analizarán L4 y L5, y las nubes de Kordylewski asociadas, para comprender cómo de estables son en realidad y si su polvo presenta algún tipo de amenaza para los futuros equipos y astronautas.

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