10 cosas que jamás debes escribir y enviar por el email de tu trabajo

¿Estás a nada de enviar un email en tu trabajo?

Espera un momento. No le des a enviar todavía.

Repasa esta lista de cosas que jamás debes compartir en un correo electrónico laboral para asegurarte de que no te meterás en problemas.

1. Debates que pueden alargarse hasta el infinito

Si quieres tratar un tema complejo con alguien, enviar un email con la explicación en formato novela de bolsillo no es la solución.

Rachel Wagner, consultora de etiqueta corporativa, recomienda a través de Reader’s Digest que si el tema va a ser largo, envíes por mail una convocatoria para una reunión.

«Añade una agenda con el listado de temas a discutir para que los participantes acudan preparados con pensamientos e ideas para la lluvia de ideas. Si la reunión se acaba alargando, mejor termínala a tiempo y envía una segunda convocatoria».

2. Información muy personal

Ten mucho cuidado con los datos que incluyes en el mensaje de un correo electrónico. «Los emails se pueden reenviar», advierte Rachel Wagner. 

También deberías vigilar y no mandar información privada sobre tu empresa. «Evita compartir datos sobre nuevas iniciativas, información confidencial, conclusiones de la última reunión directiva…».

3. Malas noticias

Posibles despidos, recortes de salario, no haber logrado cumplir los objetivos trimestrales… «Todo esto debe hacerse si es posible cara a cara», explica Wagner. «Esto permite crear empatía y siempre se podrán improvisar gestos como un abrazo necesario».

4. «Me siento…»

Ginger Robitaille, jefa del departamento de recursos humanos de Turning the Corner, recomienda dejar los temas emociones para una charla cara-a-cara.

«Es importante que un email corporativo se base en hechos, no en emociones», explica Robitaille a través de Glassdoor. «Nuestras emociones se construyen de forma diferente cuando no hay tono o inflexión de voz que acompañe a las palabras».

Dicho de otra forma: es muy fácil que un mensaje emocional sea malinterpretado solo en formato texto. Intenta expresar lo que sientes a viva voz.

5. Sarcasmo

«Cuando estás cara a cara, el lenguaje corporal (una sonrisa, una afable expresión facial…) mitiga el mordisco venenoso del sarcasmo», explica Dianna Boher, autora del libro Comunica como un líder, a través de MarketWatch. «Pero en un email no tienes lenguaje corporal, no hay inflexión. No puedes poner un tono amable. Así que quedas simplemente como una persona cínica».

6. Información sobre tus cuentas

Lo mismo que más arriba: si un compañero te escribe diciendo que ha olvidado la contraseña, es mejor decírselo en persona o anotárselo en un post-it. Nunca se sabe quién puede acceder a ese correo con los datos y usarlo para fines siniestros.

7. Quejarte de un compañero

«Nunca discutas sobre el rendimiento de un compañero a no ser que seas el jefe y estés hablando con alguien de recursos humanos o con tu superior», explica Cam Bishop, presidente de SkillPath. «No solo es de mala educación: un email no es el lugar para discutir eso».

8. Bromas, chistes, memes

Quizás creas que estás haciendo un favor a tus compañeros de trabajo, pero este acto fácilmente puede volverse en tu contra. Piensa que el humor es subjetivo, y lo que puede ser divertido para ti puede ser ofensivo para los demás. Y a nadie le gusta que su bandeja de entrada se vea inundada por mensajes superficiales y poco útiles.

9. No renuncies en caliente

Puedes estar en el peor trabajo de la historia, en un auténtico infierno, y aun así nunca renuncies por email.

«Dilo todas las veces que quieras en la cabeza, pero no lo pongas en un mensaje o puede explotarte en la cara», avisa Jaquelyn Youst, consultora de etiqueta y fundadora y presidenta de la Academia de Protocolo de Pennsylvania. «Puedes sentirte bien durante la euforia, pero tendrá consecuencias a largo plazo».

Lo que Youst recomienda es que si estás muy quemado, enfadado o molesto… planifiques una conversación pacífica con tu superior. Si eso es imposible, mejor por teléfono que por correo.

10. Procesos laborales iniciados en otras compañías

No es malo que busques otro trabajo, pero no cometas el error de usar tu correo electrónico o el ordenador de tu oficina para enviar CV o programar entrevistas. El motivo más evidente es que cualquiera que se pasee por tu lado lo podrá leer. Además, algunas empresas registran los emails de sus empleados así que quizás te metes en un gran problema ético.

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